Gabriel Esdras tiene un año y nació con el cráneo distinto al de los demás niños.
Turricefalia, le dicen los médicos. Una malformación que le cambió la forma de la cabeza, además de dismorfias en las manos y los pies. También hay atraso en su desarrollo, y una geneticista busca ahora si detrás de todo esto hay una alteración cromosómica.

Su madre, Rita de Cássia, de 30 años, lo supo a las 22 semanas de embarazo. Fue a un examen de rutina, solo para saber el sexo del bebé. Salió con una noticia que le cambió la vida entera.
La familia vive en Bayeux, en el área metropolitana de João Pessoa, Brasil. Rita dejó su trabajo para cuidar a Gabriel todos los días, todas las horas. Y hubo meses en los que el dinero no alcanzaba ni para comprar leche.

Un día, sin plan y sin esperar nada, grabaron un video con la rutina del niño. Hacía más de un año que no publicaban nada en sus redes.
Ese video llegó a más de 100 mil personas.

De ahí en adelante, todo cambió. Llegaron mensajes, comida, ayuda económica, ropa para los niños. Llegaron también otras madres, con historias parecidas a la de Rita, dispuestas a compartir lo que habían aprendido.
Gabriel sigue con su rutina tranquila, entre hermanos y rutinas de casa. Pero ya no está solo. Miles de desconocidos decidieron, sin conocerlo, que su historia también era un poco la de ellos.

