Nació sin la mitad inferior de su brazo izquierdo y a los 10 años diseñó una prótesis que dispara purpurina y la llamó “Project Unicorn”. Su idea se convirtió en un movimiento para que otros niños diseñen sus propias prótesis

Por Rodrigo Martínez
7 October, 2026

Jordan Reeves nació con una diferencia en el brazo y, a los diez años, nadie le había preguntado qué quería hacer con ella.

Hasta que llegó a un taller BOOST, en enero de 2016, y le propusieron algo distinto: crear una pieza para su propio cuerpo. Mientras otros hablaban de prótesis que imitan una mano, Jordan pensó en otra cosa. Se imaginó como “Glitter Girl” y diseñó un brazo con forma de cuerno de unicornio que dispara brillantina. Impreso en 3D. Pensado para jugar, no para disimular.

El taller duró cinco días. Después, ella siguió trabajando en su prototipo con Sam Hobish, un diseñador profesional que se convirtió en su socio. Se reunían cada semana por videochat para pulir el diseño. Fast Company contó la historia en 2016, y la bola de nieve ya no se detuvo: premios, apariciones en TODAY y NBC, una charla en TEDx y una demostración ante inversores de Shark Tank en The Rachael Ray Show.

Hoy su Project Unicorn está prestado al Museum of Science and Industry de Chicago hasta 2027. Y Jordan, que cofundó la organización Born Just Right, repite la frase que la acompaña desde entonces: “Don’t let anyone hold you back”.

Puede interesarte