Lauren Fowler nació sin útero. 🩺
A los 15 años, en Kent, Inglaterra, los médicos le explicaron por qué nunca había menstruado: tenía el síndrome de Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser. Ovarios sí, útero no. Dejó su sueño de ser partera porque le dolía imaginar ayudar a otras mujeres a parir sabiendo que ella jamás lo haría.


En mayo de 2025 entró a quirófano en el Churchill Hospital de Oxford. Adentro, un equipo médico trabajó durante 11 horas para colocarle el útero de su propia hermana Kelly, ya madre de tres hijos, que antes se había ofrecido incluso como madre subrogada.

El cuerpo de Lauren no lo aceptó sin pelear: sufrió una obstrucción que la obligó a pasar dos veces más por el bisturí, y un primer embarazo terminó lamentablemente a las 5 semanas.

Hoy, a las 26 semanas, el mismo cuerpo que no tenía útero espera un varón para octubre de 2026. “Mi hermana me dio su útero para que pudiera tener un bebé”, contó Lauren en televisión británica. 👶
