En los últimos años, una molécula empezó a ganar fama como la supuesta “fuente de la juventud”: el NAD+.

Se trata de una coenzima presente en todas las células del cuerpo, clave para producir energía, reparar el ADN y mantener el funcionamiento celular.

El problema es que sus niveles disminuyen con la edad, lo que ha llevado a clínicas y celebridades a popularizar terapias, suplementos e incluso sueros intravenosos para “recuperarlo”.

Se dice que da más energía, mejora el rendimiento mental y tiene un efecto antienvejecimiento, pero la evidencia en humanos aún no es concluyente.

Aun así, ya es tendencia global entre famosos que pagan miles por estos tratamientos que prometen “rejuvenecer desde dentro”. ¿Lo probarías?
