Jennifer Lopez, de 56 años, subió fotos de su fin de semana de Memorial Day en un bikini blanco diminuto y un vestido de crochet, como quien no quiere la cosa.

Pero había un detalle que no pasó desapercibido: el tatuaje de infinito que se hizo con Ben Affleck en San Valentín de 2023 ya no dice “Ben” en ningún lado.
El nombre está cubierto con tinta negra, tachado sin ceremonias, como quien corrige un error de ortografía. Aquel símbolo se lo hicieron juntos meses después de casarse en Las Vegas.

Affleck también se tatuó algo parecido: dos flechas cruzadas con las iniciales J y B. Cuando todavía creían que ese infinito significaba para siempre.
Hoy, casi dos años después de que Lopez pidiera el divorcio y meses después de que se vendiera la mansión de 60 millones de dólares que compraron juntos, ese pequeño gesto en la piel dice más que cualquier comunicado.
