Nadia Ghulam se hizo pasar por su hermano muerto durante 10 años para poder alimentar a su familia bajo el régimen talibán

Por Alexander López
12 August, 2026

Nadia tenía 8 años cuando un cohete destruyó su casa en Kabul y casi su rostro con ella.

Pasó casi dos años hospitalizada. Cuando finalmente pudo volver a caminar por las calles de Afganistán, otra guerra la esperaba: los talibanes habían tomado el poder y las mujeres ya no podían trabajar, ni estudiar, ni salir solas. Su padre estaba enfermo, su hermano Zelmai había muerto en combate y no quedaba nadie que llevara pan a esa casa.

Entonces Nadia, con apenas 10 años, tomó una decisión que podía costarle la vida: se cortó el pelo, se puso ropa de hombre y empezó a hacerse pasar por su propio hermano muerto.

Así, bajo su nombre, trabajó durante casi diez años en oficios modestos, sabiendo que si alguien descubría la verdad, la pena era la lapidación.

En 2006 llegó a España como refugiada. Hoy, quince años después, Nadia Ghulam escribe libros, da conferencias y cuenta lo que vivió para que ninguna otra mujer tenga que desaparecer para sobrevivir.

Puede interesarte