Nadie la buscó: Una mujer murió sola en Londres a los 38 años y su esqueleto permaneció más de dos años frente al televisor… todavía seguía encendido

Por Andrea Araya Moya
25 August, 2026

Imaginen desaparecer del mundo y que durante más de dos años nadie se pregunte dónde estás. Eso fue lo que ocurrió con Joyce Vincent, una mujer de 38 años que murió sola en su departamento de Londres alrededor de diciembre de 2003. Su ausencia pasó completamente inadvertida y su cuerpo no fue encontrado hasta 2006.

Cuando finalmente entraron al departamento, encontraron una escena difícil de olvidar: su esqueleto permanecía frente al televisor, que todavía estaba encendido, y cerca había regalos de Navidad envueltos cuyo destinatario nunca llegó a conocerse. Parte de su alquiler se pagaba automáticamente y los vecinos creían que el departamento estaba vacío. Incluso el mal olor fue atribuido a los contenedores de basura cercanos.

Lo más triste es que Joyce no siempre había estado sola. Quienes la conocieron la recordaban como una mujer sociable, divertida y con amigos. Sin embargo, durante sus últimos años dejó su trabajo, perdió contacto con varias personas de su entorno y llegó a vivir un tiempo en un refugio para víctimas de violencia doméstica.

Poco a poco todos dejaron de saber de ella, aparentemente creyendo que simplemente había seguido adelante con su vida. Mientras Londres continuaba moviéndose al otro lado de su puerta, pasaron más de dos años hasta que alguien descubrió que Joyce ya no estaba.

Puede interesarte