Míralas de nuevo, esas escenas de batalla en Rohan.
Cuando Éomer lidera a los Jinetes contra las fuerzas de Sauron, la cámara pasa rápido entre cientos de guerreros armados. Nadie se detiene a mirarlos bien. Pero según reveló Collider en diciembre de 2024, buena parte de esos jinetes que galopan y luchan en pantalla eran interpretados por mujeres, aunque sus personajes dentro de la historia son hombres.

No fue un accidente de casting. La razón, según el artículo, tiene nombre propio: Éowyn. La princesa de Rohan interpretada por Miranda Otto se disfraza de soldado para unirse al ejército y termina enfrentando al Rey Brujo en la Batalla del Pelennor, uno de los momentos más recordados de la saga. Si otras mujeres guerreras hubieran sido visibles como tales dentro de la trama, su gesto habría perdido fuerza narrativa.

De las tres mujeres con peso real en la trilogía original —Galadriel, Arwen y Éowyn— solo esta última empuña una espada. El resto de las actrices quedaron escondidas bajo armaduras masculinas, presentes en cada batalla pero invisibles para la historia.

