Jamás subestimes el poder de un almuerzo gratis, ni siquiera cuando eres una de las estrellas más ricas y famosas de todo Hollywood.

Hablamos del mismísimo Liam Neeson, quien dejó en completo shock a los empleados de la Big Star Sandwich Company en Vancouver. Resulta que el local puso un cartel ofreciéndole comida gratis al enterarse de que rodaba una película cerca. ¡Y el hombre se lo tomó muy en serio!

El actor apareció en persona con su imponente voz diciendo: “¿Dónde está mi sándwich?”. Usando su mítica actitud de la película Taken para reclamar el premio. Y aunque por su apretada agenda no pudo comerlo, se tomó fotos con todos.

Un héroe de acción implacable, pero con el estómago siempre listo para las ofertas.

