Shailene Woodley tenía todos los motivos para brillar esa noche. Acababa de ganar su primer Emmy el 6 de Septiembre, por ‘Paradise’, después de una nominación en 2017 que se le había escapado. Pero cuando pisó la alfombra roja del Peacock Theater en Los Ángeles, el 14 de septiembre, algo no cerró del todo.

El conjunto era de Balenciaga, diseñado por Pierpaolo Piccioli para la colección Alta Costura Otoño/Invierno 2026: un top periwinkle con un escote profundo, pantalones anchos bordados en dorado y guantes de ópera color borgoña.

En la pasarela original, el look venía acompañado de una capa negra que le daba otro sentido a la silueta. Woodley decidió prescindir de ella.

Esa decisión, sumada a un peinado extremadamente pegado al cráneo, encendió las redes casi de inmediato. Las críticas se multiplicaron durante la ceremonia, mientras ella cumplía también su rol como presentadora del evento.
Horas después, en la fiesta posterior, apareció con una simple camiseta sobre el mismo conjunto. ¿Corrección de última hora o gesto de indiferencia ante el escándalo?

