Neymar con 34 años volvió a las canchas con Santos después del Mundial y no se guardó nada tras las críticas por su desempeño en la cita mundialista.

Días antes lo habían destrozado en redes por jugarse un torneo de póker en San Pablo mientras su equipo disputaba la Sudamericana sin él en Caracas.

Así que cuando abrió el marcador ante Chapecoense, no festejó como siempre: se llevó las manos a la cara simulando repartir cartas y, según O Globo, les tiró un “chupa” a los hinchas de la tribuna.
El partido terminó 2-2, Neymar anotó el segundo de penal al minuto 89, pero lo que quedó dando vueltas fue ese gesto. Una respuesta sin filtro, cancha de por medio, para todos los que dudaron de él.
