Neymar no podía ni caminar bien, mucho menos jugar. Una lesión muscular lo dejó fuera del partido contra Atlético Mineiro, y lo único que pudo hacer fue mirar desde un palco.

Ahí arriba, los hinchas de Mineiro no perdonaron: empezaron a burlarse de su ausencia y de la lesión. Neymar, lejos de quedarse calladito, les tiró con todo.

“No juego contra equipos chicos. Con una rodilla sigo siendo mejor que todo tu equipo”, les dijo, cuando el marcador ya era 2-0 les recordó cada gol.
Santos terminó ganando. Pero la verdadera figura de la noche, aunque no pisara la cancha, fue Neymar desde la tribuna.
