Rudiyansah tiene 17 años y un disfraz que encontró por casualidad en un armario. 🦸
En Palangkaraya, Borneo, los incendios de turba llevan meses devorando el terreno mientras Indonesia atraviesa una de sus peores temporadas desde 2020. Ahí, en medio del humo espeso que también llega a Malasia y Singapur, aparece él: con capa roja y azul, manguera en mano, ayudando al grupo de bomberos voluntarios que fundó su padre. Antes de entrar al fuego, moja cada centímetro de su traje para no quemarse. Cada noche lo lava. Al día siguiente, vuelve a ponérselo.
Lo que empezó como diversión terminó frente a millones de pantallas y en boca del propio Ministro de Silvicultura de Indonesia, Raja Juli Antoni, quien lo llamó ‘héroe forestal’. Rudiyansah no sueña con superpoderes: sueña con ser guardabosques. Y mientras tanto, sigue saliendo a apagar lo que otros ya dieron por perdido.
