Merena Perez y Xavier Garcia sabían exactamente lo que tenían detrás de esa puerta. Por eso ninguno de los dos estaba dispuesto a dejar entrar a nadie.

Cuando los agentes ingresaron al cuarto, lo que encontraron no era difícil de catalogar: armas, sustancias controladas y casi un millón de dólares en dinero sucio. La habitación que la pareja custodiaba con tanto celo era, en realidad, el centro de operaciones de sus turbias andanzas. Xavier fue sometido en el pasillo antes de poder reaccionar. Merena, captada en video con esa calma que solo tiene quien ya sabe que el juego terminó, no tuvo a dónde correr.
Ambos fueron arrestados en el acto. Las imágenes del operativo, grabadas por las cámaras de los propios agentes, muestran el momento exacto en que dos personas que creían haber construido el escondite perfecto se dieron cuenta de que no existe tal cosa.
Lo que escondían en ese cuarto les costará décadas tras las rejas.
