

Abby Clark tiene solo 3 años y ya conoce el peor lado de un hospital.
En Katy, Texas, la quimioterapia contra su leucemia linfoblástica aguda de células B le destruyó el sistema inmunológico hasta dejarla séptica e infectada al mismo tiempo por E. coli y klebsiella. Para protegerla, los médicos la aislaron nueve días de su hermano mayor, de casi 6 años. Un tiempo de separación que su madre, Jennifer Clark, describió como brutales.
@supertiredparents When you haven’t seen your brother in 9 days since you’ve been on isolation 🥹❤️ (no more comments about my sons iPad. He walked in with it to show her a new game and didn’t know she could touch him. He put it down on the couch at the end of the video and jumped in bed with her to play for the next hour. I can’t believe people focus on that. Enjoy the video or be a troll somewhere else thanks bye ##leukemiawarrior##cancermom##childhoodcancer##cancersucks##leukemia##momtok##cancer #houston #katytx ♬ Bundle of Joy (From "Inside Out") – Piano Version – Clavier & your movie soundtrack
El 4 de mayo, cuando por fin los dejaron reunirse, Jennifer grabó el momento exacto en que Abby vio a su hermano entrar al cuarto del hospital. El abrazo que siguió se volvió tan viral que superó los 18 millones de reproducciones en TikTok. Jennifer no dudó en definir a su hija con una sola palabra: luchadora. El tratamiento de Abby durará dos años y medio más, y sus padres insisten en algo que le salvó la vida de su niña: las donaciones de sangre siguen haciendo falta.
