Sapphyre Johnson tiene 3 años y nació con una condición que le dejó solo un dedo en cada pie. Los médicos de Greeneville, Tennessee, decidieron amputárselos siendo bebé para que pudiera usar prótesis y caminar.
En el Shriners Hospital for Children, donde la niña recibe tratamiento, una especialista tuvo una idea. Karen Riddle, criadora de perros, buscaba un hogar para un cachorro de pastor alemán nacido sin una de sus patas delanteras. En vez de aceptar lo que otros criadores sugerían, decidió encontrarle una familia especial. Ese cachorro se llamaba Lt. Dan.
Cuando Sapphyre vio su foto por primera vez, no dudó: “Ese es mi cachorro… es igual a mí”. Al conocerlo en persona, se quitó sus prótesis para mostrarle sus pies, y el cachorro levantó su patita al mismo tiempo, como si respondiera. Su madre, Ashley Johnson, lo describió simple: fue amor a primera vista entre dos que finalmente encontraron a alguien que entendía lo que es ser diferente.
