María Clara Aguirre Lisboa, de 5 años, fue asesinada en Brasil en un caso que impactó por su crueldad. Según la investigación, su madre y padrastro la habrían enterrado viva en una fosa cubierta con concreto en el patio de su casa.

El cuerpo fue hallado unos 20 días después de su muerte y peritajes revelaron que la menor aún estaba viva al momento de ser enterrada, ya que tenía tierra en las vías respiratorias, además de lesiones en la cabeza.


Las autoridades indicaron que el hogar ya estaba bajo vigilancia por antecedentes de maltrato. Ambos acusados confesaron el crimen y enfrentan cargos por homicidio agravado y ocultamiento del cuerpo. El caso generó conmoción por la violencia del hecho y las señales previas que no lograron evitar la tragedia.
