Una niña de dos años mordió a la serpiente que la atacó.

La niña cuyas iniciales son S.E. jugaba en el jardín de su casa, en Kantar, cerca de Bingöl, Turquía, cuando el animal de unos 50 centímetros le mordió el labio. Su madre contó que los vecinos le dijeron que la pequeña estaba con la serpiente y que reaccionó mordiéndola.

El relato de su padre añade que la llevaron al Hospital Materno Infantil de Bingöl y que quedó fuera de peligro, sin síntomas de envenenamiento.

El episodio no convierte esa reacción en una opción segura: si ocurre una mordedura, lo sensato es alejarse del animal y buscar atención médica. Al final, la serpiente se llevó la peor parte y la niña regresó a casa como una leyenda. Quedó claro que en esa casa, hasta los más pequeños tienen colmillos.
