La mamá le preguntó por qué había llegado con el perrito en brazos.
La niña ni siquiera lo pensó: “Porque le pegan”. Según ella, el cachorro era de la vecina de al lado y no lo trataba bien. La madre, que estaba grabando, le recordó lo obvio: el perrito no era suyo, tenía dueña y había que devolverlo. Pero la pequeña no soltó al animal, que acariciaba con una mezcla de preocupación y ternura.
No hubo discurso ni explicación larga. Solo una convicción de niña: si alguien está en peligro, se le protege, y lo demás ya se arreglará. Según relató un medio, a la madre no le quedó más remedio que aceptar la situación.
El video se compartió en redes y reunió miles de reacciones y cientos de comentarios que elogian la empatía de la menor. Eso sí, el supuesto maltrato se basa solo en lo que la niña dijo: nadie lo ha comprobado, y se desconoce si el perrito volvió con su dueña.
