Guzmán llevaba dos días desaparecido bajo los escombros. Para cualquiera, era solo una tortuga más entre la destrucción que dejaron los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron Venezuela el 24 de junio de 2026. Para su dueña, una niña que no pensaba rendirse, era su mejor amigo.
Los bomberos lo sabían. Por eso, en medio de la emergencia que golpeó con fuerza La Guaira y Caracas, dedicaron tiempo a remover escombros hasta encontrarlo con vida. Cuando por fin apareció, la niña no dijo una palabra: solo lo abrazó y lo llenó de besos, como si hubiera vuelto de la muerte.
🇻🇪 En medio de la tragedia en Venezuela, una niña tocó el corazón de los rescatistas al permanecer dos días sin descanso, insistiendo en que la ayudaran a encontrar a su mejor amigo: un morrocoy atrapado entre los escombros.
— freddyzur (@freddyzur) July 1, 2026
Finalmente, los bomberos lograron rescatarlo con vida.… pic.twitter.com/NdH4UBunTR
Un rescatista le preguntó si Guzmán era su mascota, si lo habían salvado. Ella solo pudo sonreír, aferrada a su caparazón. El video, publicado el 1 de julio en redes, hoy se repite miles de veces porque le recuerda al mundo que hasta en el peor desastre, el amor encuentra la forma de sobrevivir. 🐢💛
