Leo, un niño de solo 5 años, intentó abrazar de forma cariñosa al perro de un amigo, pero recibió un brutal ataque donde la mascota, un cruce de pastor alemán, le desgarró los nervios y músculos mandibulares.

El pequeño sufrió de inmediato una intensa hemorragia, la cual habría sido fatal de no ser por un vecino que escuchó los gritos y usó su propia camisa para detener el sangrado hasta que llegaron los paramédicos.

Gracias a su rápida acción, el niño pudo ser trasladado a tiempo para someterse a una compleja cirugía reconstructiva que duró varias horas en el hospital regional.

Leo ahora está a salvo y recuperándose, pero el caso sigue generando gran indignación debido a que el animal ya había atacado a otra persona apenas unos días antes. 😓
