Un niño de 13 años con síndrome de Tourette fue impedido de abordar un vuelo de British Airways en el aeropuerto de Gatwick, en Inglaterra, luego de gritar la palabra “bomba” debido a uno de sus tics involuntarios. La situación ocurrió mientras abordaba un avión rumbo a Alicante, España, junto a su familia.

Según contó su padre, la aerolínea ya estaba informada sobre la condición del menor e incluso habían presentado documentos médicos y una credencial de discapacidad antes del viaje. Aun así, personal de seguridad decidió impedir que subiera al avión y policías armados acompañaron a la familia de regreso al terminal.

El adolescente terminó llorando y pidiendo disculpas tras el incidente, mientras la familia perdió parte de sus vacaciones y tuvo que comprar nuevos pasajes con otra aerolínea. British Airways aseguró que la decisión se tomó por motivos de seguridad y no por la discapacidad del menor.
