Esa mañana, en Misiones, Argentina, la profesora Noelia Bairros se quedó quieta en la puerta de la escuela. Eran las 7:30 de un día lunes de 2018, y acababa de caer la primera helada del año. Todo estaba blanco, pero lo que le sorprendió era lo que había en medio del fondo. Así que sacó el celular y lo fotografió.
Se llama Axel Yamil Antúnez y tenía 6 años.

Axel se había levantado antes de que amaneciera. Con la mochila a cuestas había caminado 3 kilómetros, cruzado dos arroyos y seguido a pie por la llanura hasta la Escuela n.º 196, en Colonia Caa Guazú. No hay transporte en la zona, así que él caminaba todos los días hasta allí con sus hermanos.
Y no era el único. Ese día, dijo ella, hubo asistencia perfecta. “Vinieron todos.”
Porque el frío no era lo único difícil. En verano, los niños caminaban esos mismos 3 kilómetros bajo el sol. Solo faltaban cuando llovía y la crecida de los arroyos hacía imposible atravesarlos.
Para miles de personas fue una fotografía extraordinaria. Para Axel, era simplemente el camino de todos los días para poder estudiar.
Pero la imagen terminó cambiando mucho más de lo que él podía imaginar.
Después de hacerse viral, comenzaron a llegar ayudas para Axel y su familia. Meses más tarde, el pequeño pasó de grado con honores y fue reconocido por su escuela, mientras su familia recibió ayuda para mudarse a una nueva casa donde ya no tenían que preocuparse porque el agua entrara por el techo cuando llovía.

La ayuda también alcanzó a su escuela, que consiguió mejoras como conexión a internet, mientras una organización comenzó a entregar dinero mensualmente a la familia para ayudar con la ropa, los zapatos y los útiles escolares de Axel.
