Jase tenía 7 años y una pregunta imposible para el cartero.

Desde que su padre murió, él y su hermana Neive le escriben una carta cada cumpleaños. En 2018 escribió algo simple: le pidió al cartero que llevara esa carta al cielo. No esperaba nada. Pero Royal Mail la envió de todos modos, y un gerente llamado Sean Milligan respondió en papel oficial, explicando con ternura que esquivar estrellas en el camino al cielo no es tarea fácil, pero que la entrega se había hecho sin problemas.

El niño guardó esa respuesta en el bolsillo durante semanas. Le dijo a su madre que su papá realmente había recibido su carta. Ella lo publicó en internet y la historia se compartió más de 250.000 veces. Nadie tenía la obligación de responderle a un niño al que nunca había conocido. Alguien lo hizo igual, y eso fue suficiente para devolverle, aunque fuera por un momento, la certeza de que su padre seguía ahí.


