Lucas Francesco tiene 7 años y ya había pasado por 19 cirugías, tres de ellas a corazón abierto.

En Cúcuta, cansado de esperar más de un año por medicamentos para su cardiopatía, grabó un video pidiéndole al presidente Abelardo De La Espriella que no lo dejara morir. El mandatario ordenó atender su caso con urgencia, lo llamó por teléfono antes de la operación y le prometió algo simple: no te vamos a dejar solo. Días después, Lucas llegó a la Fundación Cardiovascular de Colombia en Bucaramanga para enfrentar la cirugía que podía cambiarlo todo.

El 21 de septiembre lo operaron durante más de seis horas para mejorar el flujo de sangre hacia sus pulmones y aliviar el esfuerzo de su corazón. Hoy está en la UCI, atravesando las 72 horas más determinantes de su recuperación. Sus padres, Andrea y Luis, lo resumieron así: el niño ha salido de una manera admirable para ellos.