Brekken solo quería una cosa: sentarse con el hombre que estaba junto a la ventana.
Amy Wadford había llevado a seis niños a cenar a Fernandos, un restaurante mexicano en Magee, Mississippi. Mientras los demás comían, Brekken no apartaba la vista de aquel desconocido y empezó a llorar. Cuando Amy se disponía a llevárselo al auto, el hombre le pidió algo: tomarlo en brazos. En cuanto lo hizo, el llanto se detuvo.

Se sentaron juntos a la mesa, comieron chips con salsa y conversaron, un niño pequeño y un hombre que hasta hacía minutos no se conocían. Al terminar, Brekken se despidió de su nuevo amigo como si lo conociera de toda la vida.

Amy publicó la foto en Facebook para pedir que, si alguien reconocía al hombre, le agradeciera el gesto. Superó los 91.000 ‘me gusta’ y los 81.000 compartidos, y él fue identificado como Darius West. Hoy hablan con regularidad.