Íker tenía una camiseta verde, unas tijeras y un montón de ganas de apoyar a México. Lo que no tenía era dinero para comprarse el jersey oficial del Tri. Así que se las ingenió: recortó los escudos de la Selección directamente de las envolturas de sus frituras favoritas y los pegó uno a uno en su playera. 🇲🇽✂️

El video llegó a redes sociales y en cuestión de horas conmovió a miles de personas. Esa sonrisa enorme, esa camiseta artesanal y esa ilusión a prueba de todo fueron suficientes para que el mundo se detuviera a mirarlo. Porque Íker no esperó — él mismo creó lo que quería tener. 💚

La historia llegó tan lejos que la propia Selección Mexicana ya lo está buscando para hacerle llegar un jersey oficial de verdad. A veces la creatividad y el amor por los tuyos abren puertas que el dinero no puede comprar. 🥺🇲🇽
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