Henry Nowak, estudiante de 18 años, fue atacado a cuchilladas en Southampton, Inglaterra. Su agresor, Vickrum Digwa, lo apuñaló 5 veces, incluso en el corazón, y luego lo acusó falsamente de racismo ante la policía.

Los agentes acusados de ser “progresistas” le pusieron esposas a Henry mientras pedía ayuda. “Me apuñalaron”, decía. “No creo que te hayan apuñalado, amigo”, respondió un oficial. Horas después se confirmó que Nowak había sido la víctima del ataque. Lamentablemente ya había fallecido por la pérdida de sangre.

El agresor fue condenado a un mínimo de 21 años de prisión. Ahora no solo se cuestiona el crimen, sino también la respuesta policial captada por las cámaras que dejaron todo registrado.

