En agosto de 2019, Clauvino da Silva, identificado como uno de los líderes del grupo criminal Comando Vermelho, intentó escapar de una prisión en Río de Janeiro utilizando un elaborado disfraz para hacerse pasar por su hija de 19 años.
El hombre usó una máscara de silicona, una peluca negra y ropa femenina para intentar salir del recinto durante el horario de visitas. Aunque logró avanzar por parte de la cárcel sin ser descubierto, los guardias comenzaron a sospechar por su actitud nerviosa y la manera en que caminaba.
Tras ser descubierto, los funcionarios le pidieron quitarse el disfraz frente a cámaras de seguridad, imágenes que posteriormente se viralizaron en todo el mundo. Luego del intento fallido, fue trasladado a una unidad de máxima seguridad, donde días después se quitó la vida con una sábana.
