Matthew Perry hizo reír a medio mundo durante diez años como Chandler Bing. Pocos sabían lo que le costaba llegar a cada set de grabación.

En noviembre de 2022, un año antes de morir, publicó su memoria “Friends, Lovers and the Big Terrible Thing”. Ahí contó que gastó siete millones de dólares intentando dejar las adicciones, que fue a rehabilitación al menos quince veces y que pasó treinta años en terapia dos veces por semana. En 2019 había estado en coma tras la ruptura de su colon.

“No es justo que yo haya tenido que pasar por esta enfermedad mientras los otros cinco no”, dijo sobre sus compañeros de Friends. “Ellos consiguieron todo lo que yo conseguí, pero yo tuve que pelear contra esto”.
Días después, en Real Time with Bill Maher, aclaró algo importante: nunca buscó terminar con su vida a través de las drogas, aunque sabía perfectamente el riesgo que corría cada vez que las tocaba. Marta Kauffman y David Crane, creadores de la serie, hablaron con él dos semanas antes de su muerte. Lo recuerdan feliz, en un buen momento. El 28 de octubre de 2023, Perry murió ahogado en su casa de California. Tenía 54 años. No ganó esa pelea. Pero se atrevió a contarla en voz alta, para que otros no la peleen solos.

