Anne Hathaway tiene 43 años, espera a su tercer hijo y acaba de cerrar posiblemente el año más agotador de su carrera.


Cinco giras de prensa embarazada: Mother Mary, El diablo viste a la moda 2, La Odisea, The End of Oak Street y ahora Verity. Con semejante agenda, los elogios no tardaron en llegar y la palabra “superwoman” empezó a perseguirla a cada alfombra roja.


Ella la frenó en seco. En una entrevista con AP Entertainment lo dijo sin rodeos: “No exageremos con la actriz consentida. Hay muchas mujeres embarazadas, tanto en casa como en el trabajo, que, como saben, no se hicieron la manicura esta mañana”.

Y remató con una frase que desarma: “Estoy muy feliz de hacer mi trabajo. Tengo mucho apoyo”.
Para ella, el mérito no está en su calendario, sino en quienes cargan el embarazo sin glamour ni equipo detrás.
