94 centímetros de cintura. Esa es, con la estatura promedio estadounidense, la medida que separa a un soldado con entrada gratis del UFC en la Casa Blanca de uno que se queda viendo el combate por televisión. 🎯

Los memorandos internos del Pentágono, revisados por CNN, instruyeron a los comandantes a seleccionar militares con una relación cintura-estatura inferior a 0,55 — el nuevo estándar de “preparación para el combate” impulsado por el secretario de Defensa Pete Hegseth, quien ya había declarado que no habría “soldados gordos” en los pasillos del Pentágono. Pero las exigencias no terminan ahí: los elegidos también debían ser “auténticos fanáticos de la UFC”, preferiblemente tropa y oficiales subalternos que “luzcan bien” ante las cámaras. Y por si fuera poco, aunque las entradas eran gratuitas, el traslado hasta Washington corría por su propia cuenta. 💸

El evento está programado en el Jardín Sur de la Casa Blanca para junio de 2026, y no sería la primera vez: en Fort Bragg, Trump ya había seleccionado audiencias por aspecto físico e inclinaciones políticas. Al parecer, para entrar al ring más exclusivo del mundo primero hay que pasar el casting. 🥊
