Kenya Moreno tenía apenas unos años más de adolescencia cuando cayó en coma. Pasó más de un mes en terapia intensiva en España, sin moverse, sin abrir los ojos, sin dar ninguna señal de que algo adentro seguía encendido.

Su madre, para acompañarla, le puso la misma canción de sus ídolos, los Gemeliers, una y otra vez durante todo ese tiempo. Lo que nadie imaginó es que Kenya sí la escuchaba. “Fue una tortura, te lo juro que era una tortura, una y otra vez”, contó después en un video que se volvió viral. No sentía las manos que la sostenían ni los abrazos que le daban, pero la música no paraba nunca y ella no podía hacer nada para detenerla.

También recuerda un frío extremo y la sensación de estar atrapada en una especie de sueño del que no podía salir. Hoy ya se recuperó por completo y hasta pudo ver en vivo a la banda que la acompañó, sin saberlo, en el peor mes de su vida. Se sabía la canción de memoria.

