En Cardrona Valley, entre montañas de la Isla Sur de Nueva Zelanda, hay una granja que necesita manos extra y no pide currículum.

Se llama Kind Farm y es un santuario donde viven caballos, ponis, burros, cabras, ovejas, cerdos y gallinas que alguien rescató de algo peor. A cambio de techo y comida, buscan voluntarios de cualquier parte del mundo dispuestos a alimentarlos, cepillarlos, limpiar corrales y sacar a pasear a los ponis y burros por las mañanas. También hay trabajo en el vivero, plantando árboles. No hace falta experiencia previa, solo compromiso real con los animales.

La jornada es de unas cuatro horas diarias, cinco días a la semana, y el resto del tiempo queda libre para explorar Wanaka y Queenstown, dos de los destinos turísticos más buscados del país.

Así puedes postular: la oferta está publicada en la plataforma HelpX y en el sitio oficial de Kind Farm, donde detallan los cupos disponibles y las condiciones de cada temporada.
Link de la página oficial 👇: https://www.kindfarm.nz/volunteer
