“No podía salir de casa, me preocupaba ser infiel”: Mujer dice que su Trastorno Obsesivo Compulsivo es una tortura en su relación

Por Alexander López
3 August, 2026

Sophia tiene 24 años, vive en Leeds, Reino Unido, y trabaja como camarera y creadora de contenido. Lleva más de un año con su novio, a quien conoció un día de San Valentín en un bar. Todo iba bien, hasta que la relación se puso seria.

Ahí, algo se rompió dentro de su cabeza. Su trastorno obsesivo compulsivo, que antes la obligaba a lavarse las manos hasta 30 veces al día por miedo a los gérmenes, cambió de blanco: ahora se aferraba a su pareja.

La ropa que él usaba, cómo se peinaba, cualquier detalle mínimo se convertía en una prueba de que quizás no lo amaba, de que tal vez estaba siendo infiel sin darse cuenta.

En sus peores días no podía levantarse de la cama ni ir a trabajar. Pasaba horas haciéndole cientos de preguntas a ChatGPT, buscando una certeza que nunca llegaba.

El profesor David Veale, psiquiatra del NHS en Londres, lo describe como un trastorno que devora la energía mental y dispara la ansiedad hasta paralizar por completo la vida de quien lo padece.

Sophia lo resume distinto: ella lo llama tortura mental.

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