“No sabía que esto había salido a la luz”. Dani Olmo, 28 años, dona cada año el 2% de su salario bruto a familias de Vukovar desde que dejó el Dinamo de Zagreb.

Lo reveló su representante, Andy Bara, en el podcast Inkubator: empezó en el Leipzig y lo mantiene en el Barcelona. Según Bara, son cantidades importantes porque Olmo gana muchísimo dinero.
Otros medios señalan que la ayuda también llega a Slavonski Brod a través de Common Goal, la organización impulsada por Juan Mata.

Cuando le preguntaron en la rueda de prensa previa al Croacia-España de Nations League, no hubo discurso: “Cuando me fui me sentía en deuda con Croacia y quería devolverle algo”.
Los periodistas croatas lo ovacionaron. Olmo llegó a ese país con 16 años, vivió allí casi seis y habla croata con fluidez.
Vukovar sufrió en 1991 un asedio de 87 días. Hoy, un futbolista que ya no juega ahí sigue pagando una deuda que nadie le cobraba.
