

Layla Jones, modelo de talla grande del Reino Unido, decidió hace tiempo dejar de depilarse.
Muestra sus axilas y piernas al natural frente a la cámara, sin filtros ni disculpas, bajo la consigna “no es aterrador ser peluda”. Lo que muchos esperarían que la alejara de la industria del contenido para adultos terminó siendo justo lo contrario: consiguió una base de clientes en distintas partes del mundo que valoran precisamente eso que la industria suele rechazar.
La propia Layla admite que le sorprende su éxito, porque el estándar histórico ha sido buscar cuerpos delgados y completamente depilados. Su plataforma incluso advierte que el contenido podría “perturbar” a algunos usuarios, una etiqueta que ella lleva con orgullo cada vez que publica.
