North West, hija de Kim Kardashian y Kanye West, recibió muchas críticas tras presentarse en Rolling Loud junto a Molly Santana.

La niña, de 12 años, subió al escenario y su actuación rápidamente se volvió tema en redes. Mientras algunos la apoyaron, otros fueron más duros y dijeron que sus padres la están exponiendo demasiado pronto.
También aparecieron comentarios como “no se puede comprar el talento”, reabriendo el debate sobre los hijos de famosos que entran a la música gracias a sus apellidos.
