“Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido”: Así empieza la carta que Lionel Messi le escribió a Jorge, su padre, tras su muerte el sábado 8 de agosto a los 68 años en Rosario.

No es cualquier despedida: es la de un hijo que perdió al hombre que fue su primer entrenador, su representante y su fan número uno desde que era un niño.

Messi contó que sabía que su padre sufría, que su partida fue casi un alivio al dolor, pero que llegó demasiado pronto. Jorge le había pedido una última cosa: que jugara el Mundial 2026.
Y su salud se quebró justo antes de que empezara. Cuando terminó la final, Lionel voló a Rosario a verlo. No llegaron a hablar de lo que había pasado en la cancha.
“No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir”, escribió con las mismas dudas de cualquier hijo que se queda sin su papá. Cerró pidiéndole que descanse en paz y lo cuide desde arriba. “Te amo, pa”.
