Su abogado lo pidió con total naturalidad: que Rick Ross saliera cuanto antes de la cárcel porque era una celebridad.
La jueza Mindy Glazer, del tribunal de fianzas de Miami-Dade, no entendió el argumento y respondió con otra pregunta: “¿Qué significa eso?”. Ross, de 50 años, seguía la audiencia por video desde custodia, con un mono rojo de preso, y el abogado Bradley Horenstein admitió que ni siquiera sabía qué podía hacer la jueza al respecto. Cuando Glazer se dirigió al rapero, fue directa: “Hola, señor Roberts. No tengo idea de quién es usted, salvo que es alguien que, aquí en la corte, va a ser tratado con justicia, igual que todos los demás”. Roberts es su nombre real: William Leonard Roberts II.

Ross se había entregado esa mañana de octubre en Miami Beach, acusado de dos cargos de agresión que, según medios locales, incluyen uno grave por estrangulamiento, a raíz de una denuncia de su exnovia por hechos ocurridos en agosto en su mansión de Star Island. Él se declaró no culpable y su defensa niega las acusaciones. Esa misma tarde pagó 6.000 dólares de fianza y quedó libre, con una orden de alejamiento y una nueva audiencia fijada para el 22 de octubre.
