Jamie Ulshoffer solo quería bailar.
Era la noche del 18 de septiembre en el festival Louder Than Life, en Louisville, Kentucky. Ella y su esposo Conor estaban sentados cerca de unos árboles, disfrazando el ruido del escenario Impact, cuando una rama cedió sin aviso.

Un hombre que se había trepado ahí arriba cayó en caída libre y aterrizó justo sobre ella. Jamie no recuerda el golpe: su siguiente recuerdo es despertar en una cama de hospital, con la médula espinal seccionada.


Hoy sigue en cuidados intensivos en el UofL Hospital, de Louisville. “No voy a poder jugar con los niños. No puedo sentir mis pies”, contó desde su cama. La policía descartó cargos criminales: fue, según dijeron, un accidente. Aun así, Jamie no guarda rencor por lo que le arrebató una rama rota y una decisión ajena. 💔

