Anne Hathaway, de 43 años, mostró su vientre de embarazo en una alfombra roja en Los Ángeles. Bastó ese top que dejaba el abdomen al descubierto para que las redes decidieran, sin ninguna prueba, que ese vientre era falso.

“Parece una barriga de plástico”, escribió alguien. “¿Por qué se ve tan rara?”, preguntó otro. La actriz, que espera su tercer hijo con Adam Shulman, no discutió: subió un video del backstage y remató con cuatro palabras que silenciaron el debate: “Pelo falso, barriga real”.

No es la primera vez que el cuerpo de una embarazada se vuelve motivo de sospecha pública. Beyoncé lo vivió en 2011, Meghan Markle también, y hasta Ashley Graham decidió mostrar sus estrías sin filtro para recordar algo simple: ni las estrías, ni las formas raras, ni las marcas en la piel hacen menos real un embarazo.


Rihanna, Kim Kardashian, Hilaria Baldwin, Blake Lively, Demi Moore y Chrissy Teigen ya lo demostraron a su manera. La piel cuenta la verdad, aunque a veces incomode.

