Estaban en plena sesión de fotos en un parque en Ontario, Canadá, cuando el novio, Clayton Cook, notó que uno de los tres niños que jugaban cerca de ellos en el parque, se ahogaba.

Por accidente su amigo lo había empujado, y él no sabía nadar. Sin pensarlo, abandonó su propia boda para lanzarse al agua con traje y todo, y lo mejor fue que el fotógrafo logró capturar justo el momento.

Las imágenes se viralizaron rápidamente e incluso hasta Ellen les regaló a ambos una luna de miel en Londres.

