Tenía 20 años, pero el cuerpo y la mente de una niña de apenas 2. Brooke Greenberg desconcertó durante años a médicos y científicos de todo el mundo, porque simplemente nunca envejeció.

Padecía el misterioso “Síndrome X”, una condición tan extraña que sólo se ha detectado en contados casos en el planeta. Mientras otras personas crecían, ella permanecía atrapada en una especie de “niñez eterna”. Sobrevivió a ataques cerebrales, úlceras graves y hasta durmió durante dos semanas seguidas. Su muerte a los 20 años dejó más preguntas que respuestas.

Y quizá el misterio más inquietante… es que nadie logró explicar por qué nunca envejeció.

