Jesús es albañil y vive en Santa Fe, Argentina. Lleva tres años separado de Marti Acosta, madre de su hijo Benicio, pero jamás hizo falta un juez para que se ocupara de él. Esta vez decidió ir más allá. Construyó, con sus propias manos y de cero, una casa completa para su hijo y su exesposa.

Baño, comedor, sala, dos recámaras. Pintó las paredes él mismo y sumó estufa, refrigerador y televisión. Marti compartió las fotos del antes, el proceso y el resultado final, incluido el cuarto de Benicio, y contó que su hijo recibió las llaves con una sonrisa que lo decía todo.

“No sos solo un albañil, sabe hacer todo”, escribió ella en su publicación, que superó las 100 mil compartidas. Hoy Beni tiene su propia casita, y su papá demostró que el amor también se construye con cemento y paciencia.

