Anna Kendrick no dio rodeos.
A sus 39 años, mientras promocionaba su debut como directora con “Woman of the Hour”, la actriz habló con The Guardian sobre un tema que lleva años esquivando las formas suaves: la maternidad. “Nunca pienso en tener hijos, así que supongo que tampoco pienso en usar eso como arma”, dijo, en una respuesta directa a los comentarios de JD Vance sobre las “mujeres sin hijos y con gatos”.

No era la primera vez. Ya en 2016, en su libro “Scrappy Little Nobody”, había dejado claro que la maternidad no encajaba en su idea de vida. Pero repetirlo en plena polémica política, sin matices ni disculpas, fue lo que convirtió una frase de entrevista en un tema de conversación global.

La entrevista, publicada el 11 de octubre de 2024 desde su departamento en Los Ángeles, también tocó capítulos más oscuros: una relación abusiva que marcó su trabajo en “Alice, Darling” y el proceso de meterse en la piel de una víctima del asesino serial Rodney Alcala para su nueva película, estrenada en Netflix el 18 de octubre.

