Monica Bellucci no le teme a los años. Tiene una razón muy simple.
La actriz italiana, de 62 años, lo explicó en una entrevista con Harper’s Bazaar España, publicada el 18 de septiembre: “No hay una alternativa real: o envejeces y aceptas el proceso con dignidad, o mueres. Visto así, prefiero mucho más envejecer”. Para ella, hacerse mayor significa tener la suerte de seguir viva y tener futuro.


Y hay algo más que le trae la madurez, según contó: el desapego. A veces, dijo, dejas de ser solo una actriz y te conviertes en espectadora del mundo, lo que te hace verlo todo desde otra perspectiva.
También habló de su nueva película, The Birthday Party (Histoires de la nuit), un thriller psicológico donde interpreta a una pintora italiana que vive sola en una isla remota.


Asegura que jamás habría podido hacer ese papel a los 30 o 40 años, ni con capas de maquillaje para parecer mayor: “Para darle peso y verdad a un personaje con tanta turbulencia interior, tienes que haber vivido. Tienes que acumular cicatrices y experiencia”.

Su definición de belleza hoy no tiene que ver con el espejo: es tener una vida interior rica, una pasión que te inspire, ver crecer a tus hijos, mirar el mar, tener amigos y una familia que amas. Y cierra con una imagen que cualquiera entiende: con los años, despertar con salud o disfrutar el aroma del café se vuelve un motivo para dar las gracias.

