Jenna Ortega apareció en redes con un rostro que muchos no reconocieron.

Las comparaciones con fotos anteriores no tardaron en llegar: mejillas hundidas, mirada cansada, un cuerpo notablemente más delgado. Los usuarios no perdieron tiempo en señalar lo que ya sospechaban de otras actrices jóvenes de Hollywood: el uso del Ozempic como atajo estético, más allá de su función médica original para la diabetes.

Médicos ya lo advirtieron: usado sin necesidad clínica, puede provocar pérdida muscular, fatiga extrema y cambios faciales irreversibles. La industria sigue empujando un ideal de delgadez que, otra vez, parece estar cobrando factura en el cuerpo de sus propias estrellas.

