En Asia, se llevó a cabo un triángulo amoroso inédito.
Un gato naranja permanecía escondido entre las sombras, pero no estaba acechando a una presa: observaba a su supuesta novia “engañándolo” con otro gato exactamente igual a él.
Besos, lengüetazos y maullidos frente a sus propios ojos, y quién sabe desde hace cuánto tiempo. Para el pobre gato, una de sus siete vidas se rompió en ese momento y, como cualquier novio celoso, salió a pedir explicaciones. Eso sí, no sin antes desatar una buena pelea.
Una gata engaño a su novio naranja con otro gato naranja y se re pudrio
— ElBuni (@therealbuni) August 13, 2024
Encima se hace la boluda y se hace la re boluda
Ni suar te hacia estos dramas 🚬🚬 pic.twitter.com/TvmPmoc1fj
Lo curioso es que, aunque para nosotros los felinos eran prácticamente idénticos, para un gato la historia es bien diferente. Los gatos dependen muchísimo del olfato para reconocer a otros individuos y pueden distinguir señales químicas particulares de animales familiares. Para ellos, dos gatos visualmente idénticos pueden “oler” completamente diferente.
Es decir, esa gata sabía muy bien lo que estaba haciendo.


La escena fue tan directa que hasta los presentadores de un programa de televisión en Madrid terminaron comentándola en vivo como si fuera el capítulo final de una telenovela.
La novia reaccionó como cualquier infiel en apuros: salió corriendo sin mirar atrás. Pero el gato “rompehogares” tuvo que sacar las garras.
Un drama felino que conquistó a medio internet porque, aunque no haya palabras, todos podemos comprender el dolor de un corazón roto.
