El protagonista de esta historia fue el argentino Pablo Solari, vivió una noche inolvidable y bastante accidentada.

Su equipo, el Spartak Moscú, se consagró campeón de la Copa de Rusia tras vencer por penales al Krasnodar, luego de empatar 1-1 en la final. Solari había sido una de las figuras del partido.
Pero el momento más viral llegó después. En plena celebración, Solari tomó el trofeo para levantarlo frente a los hinchas y las cámaras, pero apenas lo alzó la base de la copa se desprendió y terminó hecha pedazos en el suelo.
El argentino no pudo contener la risa y sus compañeros reaccionaron entre sorpresa y carcajadas mientras el blooper recorría las redes sociales. La copa se mira, se toca y se rompe…
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